A las víctimas de atentados terroristas no les cantaron "Al Alba".
Tampoco hubo encierros y huelgas, ni manifestaciones en el extranjero por ese motivo antes de 1975, y eso que las víctimas de atentados fueron numerosas sobre todo en los primeros años de la democracia.
Los terroristas dictaron muchas condenas de muerte contra empleados de las fuerzas de seguridad, militares... y a veces contra personas que habían tenido la mala suerte de estar en el lugar equivocado y un artefacto explosivo se activó.
El 13 de septiembre de 1974 en Madrid, miembros de la banda terrorista ETA hicieron estallar una bomba en los aseos de la cafetería Rolando, en el número 4 de la calle Correo de Madrid, ocasionando una masacre sin precedentes en la que murieron trece personas y resultaron heridas otras sesenta, once de ellos agentes de Policía;
Antonio Alonso Palacín nació en Alhama de Aragón. Seis días antes de ser asesinado por ETA se había casado en la vecina Calatayud. Era empleado de una fábrica de motores. María Jesús Arcos Tirado, de veintiocho años, era de Contamina, provincia de Zaragoza. Una semana antes, el 7 de septiembre, se había casado con Antonio Alonso Palacín. Ambos murieron en el atentado de la cafetería de la calle Correo. María Jesús trabajaba como telefonista en Alhama de Aragón. Félix Ayuso Pinel, de 46 años, fue uno de los inspectores de Policía que resultaron gravemente heridos en el atentado de la cafetería de la calle Correo de Madrid. Sobrevivió durante dos años y medio, pero el 16 de enero de 1977 murió como consecuencia de las heridas. Francisca Baeza Alarcón estaba con su prima Maribel González en la cafetería Rolando de Madrid cuando estalló la bomba que acabó con su vida. Tenía 45 años, estaba soltera y era profesora de Enseñanza General Básica en Valdepeñas (Ciudad Real), donde ejercía desde hacía quince años. Baldomero Barral Fernández, panadero, tenía 24 años y estaba casado con Josefina Pérez Martínez. Los dos, naturales de A Coruña, murieron en el atentado. Gerardo García Pérez, casado y con tres hijos, fue uno de los tres empleados de la cafetería Rolando que perdieron la vida en el atentado de la calle Correo de Madrid. Su compañero Emilio Candil García, de 23 años, también camarero de la cafetería, sufrió conmoción cerebral y heridas múltiples, pero salvó la vida. Francisco Gómez Vaquero, de 31 años, fue rescatado aún con vida debajo de los escombros de la cafetería Rolando, en la calle Correo de Madrid, un hecho “milagroso” según los responsables de la Cruz Roja que intervinieron en el rescate. Desgraciadamente, Francisco, que trabajaba como cocinero de la cafetería, falleció posteriormente en el hospital Clínico al que fue trasladado...
ETA asesino en total a 45 personas durante el régimen de Franco y a 778 ya en democracia.
Hoy un partido político en parte heredero de ese grupo terrorista tiene representates en Parlamentos y ayuntamientos y apoya con sus votos al Gobierno Central.
Comentarios
Publicar un comentario